Tener asegurados dos paquetes de capítulos más y ser aclamada podría hacer a cualquier serie dormirse en los laureles. Por suerte, las primeras impresiones de Slow horses temporada 3 apuntan a que va a seguir siendo tan magnética como lo fue durante las dos anteriores. La ficción de Apple TV+ protagonizada por Jack Lowden y Gary Oldman ha estrenado los dos primeros episodios de la tercera entrega y no muestra signos de fatiga.

Esta vez le toca a Standish
Nos referimos a ser la sufridora de principio de temporada. Secretaria de la Ciénaga, analista y criada de Lamb (Gary Oldman), es secuestrada por un misterioso hombre. El jefe de los Slow horses reacciona cuando tocan a los suyos, pero Standish (Saskia Reeves) es especial. Si él es una deformidad del Smiley de Le Carré, ella lo es de Connie Sachs. Inteligente por encima de su puesto, es la que mantiene la oficina en pie.
Como personaje, es de lo poco en Slow horses que puede generar sentimientos como la ternura. Es una segundona hundida por un affair con un agente que acabó muerto. De momento no sabe ni que la mano ejecutora fue Lamb ni que su enamorado era un agente doble. Seguramente algo sobre el asunto acabará saliendo. Sea como fuere, es fácil cogerle cariño.
Teniendo en cuenta que en cada temporada un miembro del equipo acaba muerto, al menos en apariencia, el secuestro es un asunto peliagudo. Poner en peligro un pilar tan central de la ficción permite que tanto espectador como personajes se involucren personalmente desde el primer minuto. Es así una jugada más que le funciona a la serie.

Sin caras nuevas en la Ciénaga
Lamb sigue siendo un lince pese a sus flatulencias y falta de higiene. Cartwright (Jack Lowden) continúa atrapado en lo más bajo, con los mismos puntos débiles. El espía es muy capaz, pero se deja llevar por eso de querer ser protagonista siempre. Al menos, esto deja una incursión en el Park bastante divertida.
Louisa (Rosalind Eleazar) no ha salido del agujero en que le metió la muerte de su compañero y amante Min Harper. Ho (Christopher Chung) le ha echado un lascivo ojo, llevando su inaguantabilidad a nuevas cotas. Es satisfactorio ver como le pega Shirlie (Aimee-Ffion Edwards), la violenta agente. Junto a Marcus (Kadiff Kirwan) hará piña para intentar largarse de la Ciénaga, aunque es una jugada que seguro que les acaba saliendo mal.
En las oficinas centrales del MI5 sigue todo casi igual, simplemente Taverner (Kristin Scott Thomas) ha visto reducido su poder tras la debacle heroica del final de la segunda temporada. Respecto a los villanos, no parecen terribles pensadores. Más bien, pintan como desgraciados que necesitan más ayuda que la propia Standish.

Humor y thriller a partes iguales
El tema principal de Slow horses, Strange Game, resume perfectamente el rollo de la serie. Mick Jagger, junto a Daniel Pemberton, logró captar esa molar fruto de la decadencia que poseen los personajes de la Ciénaga. Cuando se ha tocado fondo se pasa a ser de un club tan exclusivo como los que ha llegado al cielo. La serie de Apple TV+ lo supo transmitir al comenzar y lo sigue haciendo ahora, en el comienzo de su tercera temporada.