King, la canción de Florence + The Machine, se siente un poco como cuando el personaje de Daisy Jones en Todos quieren a Daisy Jones dice eso de “no tenía el más mínimo interés en ser la musa de alguien. No soy una musa. Soy ese alguien. Fin de la maldita historia”. No soy una madre, no soy una novia, dice Florence en esta canción. Tengo mi arte, y es mío.
Perteneciente a su quinto álbum de estudio, Dance Fever, para su composición y producción contó con la colaboración de Jack Antonoff. Claro que os suena su nombre: es colaborador más que habitual de Taylor Swift. Hoy Antonoff aparece en estas líneas porque formó parte de la creación de una de las mejores canciones de Florence + The Machine que es, también, nuestra recomendación.
Historia y significado de King, la reivindicación de Florence
King es una canción que suena a antigüedad, a misticismo, a la fuerza de todas las mujeres de todas las épocas, de todas las brujas, incluso, pues de ese modo se presenta Florence en el videoclip. Como una mujer que tiene la fuerza y el poder necesario para conducir sus pasos tal como desea, y que no le tiembla la mano si tiene que ser brutal, casi como si fuera un hombre, casi como si fuera un rey. But a woman is a changeling, always shifting shape / una mujer es un mutante, siempre cambiando de forma, canta en la segunda estrofa.
Los primeros versos de King nos presenta el conflicto que sostiene la canción. La música se pregunta por la posibilidad de formar una familia mientras mantiene su carrera artística, ¿vale tanto el arte como para renunciar a ello?, ¿vale tanto la maternidad como para renunciar al arte que llevamos dentro? Ella siente que I am no mother, I am no bride, I am king / no soy una madre, no soy una novia, soy un rey, que tiene su individualidad más allá de las expectativas sociales que se vuelcan sobre las mujeres. Y no quiere perder esa individualidad.
En un determinado momento, la artista parece plantearse ese conflicto que pesa sobre nosotras: ser madre, lo que puede reducirte (lo que, de hecho, te reduce al menos durante un tiempo) a ello, o ser todo lo que tú eres. Es una canción extraordinariamente poderosa en la que Florence hace descender su voz a las profundidades, aportando la gravedad necesaria, mientras un coro de mujeres apuntala esa reflexión. ¿Ser madre o ser algo más? ¿Se puede elegir ambas cosas?