En plena pandemia por la covid-19, marzo de 2020, Rosalía lanzaba una de sus canciones más inspiradas y sin embargo más desconocidas. Tal vez por eso mismo, estábamos en plena pandemia y no había muchas ganas de descubrir, es tan desconocida. La mascarilla que acompaña a la ilustración de la portada, bañada por un azul intenso, nos recuerda este sentimiento de apatía que la mayoría experimentamos. O quizá es una joya escondida porque esta Dolerme, la canción en cuestión, se sale de la norma. No es una canción típica. Es, desde luego, una joya escondida. Por eso es nuestra recomendación musical de la semana.
Historia y significado de Dolerme, la Rosalía más inspirada
Decir que una canción de Rosalía es una joya desconocida puede sentirse un poco sin significado. Aclaremos que nos referimos a desconocida dentro del baremo de la propia Rosalía. Si TKN, el single que sacó inmediatamente después junto a Travis Scott tiene más de 434 millones de reproducciones en Spotify, Dolerme cuenta con 55 millones. Una barbaridad, pero en esas métricas de la artista internacional pues, sí, es una canción escondida.
Dolerme sigue una estructura irregular y se mueve entre diferentes géneros, sin terminar de encajar en ninguno, aunque podríamos decir que se acerca al pop. Su voz, camuflada en un autotune que pretende crear una sensación casi fantasmal, funciona a las mil maravillas, también en los momentos de acústico que ofrece. Resuena la tristeza, las dudas, el cansancio y la pérdida.
Este tema reflexiona sobre el peor de los amores no correspondidos: el que termina por restar valor y prioridad a uno mismo. Al final es, sobre todo, un canto a la decepción, también a esos dolores que nos siguen de forma automática, casi rutinaria, a pesar de que el peso del conflicto es cada vez menor. Yo ya no sé por qué no quiere dolerme, canta al principio del estribillo. Hay mucho sentimiento en Dolerme. Junto a su lanzamiento, Rosalía compartía su esperanza de que “os haga sentir mucho mejor, como a mí cuando la hice”. Sentimos que Dolerme es una de las canciones de Rosalía con mayor valor y significado.