El ojo de Dios, nombre de 30 monedas 2×08, pone final a una segunda temporada muy sólida de la serie. De la Iglesia se ha dejado los dineros en un season finale mejor preparado que el de la primera remesa de episodios. Aunque se sigue notando algo abarrotado, el cierre consigue culminar el viaje de Vergara y Elena en esta dimensión mientras apunta a un futuro muy distinto para la ficción.

La lucha de los exiliados de Pedraza
Liderados por Salcedo (Nuria González) y con un Laguna (Pepón Nieto) desmoralizado, el grupo de Pedraza tiene en el centro de supercomputación su objetivo. El guardia civil, sin embargo, conocerá un final de lo más gore e inesperado. Sole (Carla Tous), que utiliza sus poderes como hiciera anteriormente, y el matemático danés forman parte del comando junto a Antonio (Javier Bódalo) y Haruka (Najwa Nimri).
La youtuber tiene en el season finale su mejor momento de la temporada. Con la histeria del arco al 200%, el personaje encuentra un encaje fugaz. Golpeando sin sesera pero con pasión una cristalera, Haruka está a punto de romper el plan que Barbrow llevaba ejecutando desde el primer capítulo. Sin embargo, tanto ella como los GEO llegan un segundo tarde.
El guion no hace el esfuerzo de los vecinos inútil. Ganan tiempo para el arco de Elena y los amigos del infierno. También fuerzan a los villanos a cometer descuidos en su afán por destruir el universo. Entre tanto suceso, la muerte de Laguna queda eclipsada. Una lástima, ya que el efecto dramático de una pérdida de calibre alto se reduce al mínimo.

Un ojo que todo lo ve
Elena (Megan Montaner) y Santoro (Manolo Solo) son capaces de colarse en el ovni de un Barbrow que realiza un giro malévolo algo cantado antes de entrar en él. La veterinaria logra enfrentarse a Merche (Macarena Gómez) y liberar a Paco (Miguel Ángel Silvestre) dentro de la nave. Para ello recuerda los consejos de Vergara (Eduard Fernández), que señala el amor como fuente de libre albedrío.
Que Santoro iba a ponerse del lado del más fuerte no es una sorpresa. También puede ser una nueva treta de agente triple, no sería raro en él. En todo caso, 30 monedas 2×08 los lleva a una nueva dimensión al triunfar el plan de Barbrow. El malo consigue ganar, aunque todo apunta a que se trata de un alto dramático de cara a la tercera temporada.
Vergara, como el grupo de Pedraza, estuvo a un palmo de lograr detener al villano. Como Moisés, en escenas de alto poderío visual, navega el desierto en busca de evitar el mal para la Tierra. Ahogado en la orilla, es rescatado por un Angelo (Cosimo Fusco) que le da una salida. El ojo de Dios, una verdadera pesadilla de Lovecraft, ha dejado el universo condenado. Resulta ser una especie de agujero negro, una rendija por la que el padre se cuela gracias al consejo de Lucifer.

El potencial del season finale de la segunda temporada de 30 monedas
Como desenlace, el último episodio de la segunda temporada de 30 monedas es muy abierto. De hecho, señala el camino directamente a la tercera. Los personajes de la dimensión original, a pesar de su evolución, todavía tienen camino por recorrer. Vergara ha dejado interesantes reflexiones sobre el papel de Dios y el diablo, sobre a quién le debe fidelidad. Más despierto que nunca lidera una visión gris que le viene bien a la serie de fantasía y terror cristiano.

El contexto de la nueva dimensión, además, es de sumo interés. Al parecer, en ella el Imperio romano de occidente no llegó a caer. Además, los personajes de Pedraza viven vidas alternativas, algunas de ellas soñadas por los originales. Las incógnitas abiertas son enormes, sin incluir el posible infierno en el que se ha convertido la Tierra primigenia. Por el momento, el final de temporada ha culminado un camino que, a pesar de sus altibajos, ha logrado su objetivo: divertir.